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Qué es la Microbiota y por qué es importante cuidarla

La importancia de cultivar un microbioma intestinal saludable para nuestro sistema inmune, la salud de nuestra piel y la salud de nuestro cerebro es un hecho establecido con estudios que muestran repetidamente que nuestra salud intestinal repercute directamente en nuestra salud integral.


Para conocer más acerca de este complejo ecosistema, entrevistamos a Guadalupe Benavídez (IG: @benavidezguadi), Licenciada en Nutrición, Coach de Salud, estudiosa y fan de la Microbiota Intestinal. Guadalupe integra el grupo de trabajo de Microbiota Intestinal y enfermedades crónicas de la Sociedad Argentina de Nutrición, cuenta con un Posgrado en Prebióticos, Probióticos y Simbióticos y además es autora del libro “Personas Saludables, Organizaciones Saludables”.




¿Qué es exactamente la microbiota y cómo afecta su salud en nuestro día a día?

“La microbiota intestinal se refiere al conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino, coexisten y conviven CON nosotros y EN nosotros. Tenemos una relación mutualista con estos bichitos porque ellos nos brindan innumerables beneficios y nosotros los albergamos y les damos de comer. Es decir que podemos beneficiarnos nosotros y ellos de esta relación.


No los vemos pero allí están, cumpliendo funciones esenciales. Esta red ecológica microbiana, formada por 38 trillones de microorganismos (especialmente bacterias), es tan increíble que conecta genes, medio ambiente y los diferentes sistemas de nuestro cuerpo: el de defensas, el metabólico, el hormonal, así como la relación con el eje intestino-cerebro o microbiota-intestino-cerebro.”



¿Para qué sirven estas bacterias?


“Estas bacterias nos ayudan en la digestión de componentes de la dieta, en la fabricación de nutrientes como vitaminas y hormonas, nos protegen frente a la invasión por agentes perjudiciales, potencian nuestro sistema de defensas, tienen relación con nuestro cerebro y estado de ánimo, entre otros.”



¿Cómo puede afectar a la salud y apariencia de nuestra piel? “Tenemos microbiota en diferentes partes del cuerpo y una de ellas es la piel.

Los estudios científicos vienen demostrando cada vez más que el microbioma intestinal y la piel están conectados y sugieren que un desequilibrio en la microbiota intestinal tendría impacto en la piel.

Esta relación se conoce como el "eje intestino-piel" y se ha relacionado con muchos trastornos inflamatorios y autoinmunes de la piel, como el acné y la psoriasis.”

¿Cuál es la diferencia entre prebióticos y probióticos? “Los prebióticos son el alimento para nuestras bacterias benéficas del intestino. Se encuentran en leche materna, en variedad de alimentos de origen vegetal como la raíz de achicoria, el puerro, ajo, cebolla, espárrago, alcaucil, banana, tubérculos andinos como el topinambur, yacón, ñame, las legumbres (lentejas, garbanzos, porotos, arvejas, habas), los granos de cereal enteros (trigo, cebada, centeno) y los frutos secos. Además, existen en el mercado productos adicionados con fibra prebiótica.

Los probióticos se definen como «microorganismos vivos que, ingeridos en las cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud». En el mercado existen por ejemplo yogures que además de aportar los 2 microorganismos propios de la elaboración del mismo, contienen probióticos. Esto está declarado en los ingredientes de las etiquetas y debe decir Bifidobacterium o Lactobacillus Casei, por ejemplo.”


¿De qué manera podemos nutrir nuestra microbiota?

“Son muchos los hábitos que podemos modificar y personalizar para alimentar a nuestra microbiota intestinal, entre ellos:


  • Siempre que sea posible promover la lactancia materna como primera opción.

  • Llevar una dieta VARIADA, estacional, armónica, en cantidades adecuadas y de calidad favoreciendo hábitos que puedas sostener. Un estudio científico muestra que quienes consumieron más de 30 tipos de plantas por semana versus los que consumieron 10 tipos o menos, aumentaron la diversidad de la microbiota intestinal. Por eso una medida sencilla es comer frutas y verduras de estación e ir variando durante el año lo que comprás y consumís.

  • Es imprescindible que todos los días incorpores alimentos con Fibra Alimentaria por ser uno de los principales componentes que afecta a nuestra microbiota, única capaz de degradarla. Por tal motivo no pueden faltar en tu alimentación variedad frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales, semillas, frutos secos.

  • Incluir alimentos fuente de prebióticos proveniente de los alimentos y también pueden ayudar los suplementos nutricionales como el Immunity Balance que aporta fibra prebiótica, vitaminas y minerales. También se encuentran en el mercado algunos alimentos adicionados con inulina como es el caso de ciertas barras de cereal.

  • Consumir alimentos fermentados y que aporten probióticos. El mundo de los fermentados es muy amplio y diverso. El yogur es un alimento fácil de adquirir e incorporar, es antiinflamatorio y potencia nuestras defensas, entre otros beneficios. Otro ejemplo de alimento fermentado que ha sido bastante estudiado es el kéfir que puede elaborarse de manera casera para consumo personal y a partir de gránulos en actividad.

  • Cocinar preparaciones con alimentos frescos, reales y simples como la mayoría de los que les mencioné aquí. “




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