Alimentación para nuestras defensas

Actualizado: may 14


Sería bueno que comer un alimento en particular pudiera protegernos mágicamente de todos los microorganismos que andan por ahi dando vueltas.

Lamentablemente, no es tan fácil. La mejor defensa frente al ataque de virus y bacterias sigue siendo el lavado de manos al igual que mantener un buen descanso y realizar actividad física al aire libre.

Además, lo que comemos también juega un rol importante en la prevención de las enfermedades. Los nutrientes y otros compuestos que se encuentran en la dieta diaria tienen un impacto en cuán débil o fuerte se encuentre nuestra inmunidad.

Es importante comer frutas y verduras a diario. Estos alimentos contienen vitaminas que son clave para el buen funcionamiento de nuestras defensas.


Los cítricos, las frutillas, los pimientos, el kiwi y la piña son alguno de los tantos alimentos que contienen Vitamina C. Esta vitamina es muy importante para el funcionamiento de las células que se encargan de "comerse" a los microorganismos que entran a nuestro cuerpo (fagocitos).


La Vitamina A, por su parte ayuda a mantener sanos los tejidos que tienen un rápido recambio de células como la boca, el intestino y las vías respiratorias. La salud de estos tejidos es muy importante porque es el primer lugar por donde van a pasar los microorganismos y su integridad es fundamental para que los patógenos no ingresen al interior de nuestro cuerpo. La Vitamina A la encontramos en la zanahoria, el brócoli, la batata, el melón y los tomates.


Además de las vitaminas, hay que consumir suficiente cantidad de proteínas de buena calidad. El sistema inmune se debilita muy rápido sino tiene los aminoácidos (los bloques que forman las proteínas) necesarios. Los aminoácidos le permiten a nuestro cuerpo formar sus propias proteínas incluidos los anticuerpos que son una parte esencial de nuestro sistema de defensas. Las carnes y lácteos son alimentos que se caracterizan por su alto contenidos de proteínas de calidad y ademas aportan zinc que es muy importante para el correcto desarrollo de nuestros linfocitos.

Es importante incluir en nuestra dieta alimentos fermentados, que contienen bacterias vivas saludables que ayudan a mantener en buen estado nuestro microbioma. Nuestro microbioma consiste en miles de millones de bacterias que viven en nuestro instestino y que ayudan a repeler a las bacterias patógenas que pasan por allí. Los alimentos fermentados que podemos consumir son por ejemplo el yogur, el kefir, la kombucha, el chucrut, el kimchi y muchos más productos que vale la pena probar.


Los condimentos de origen vegetal contienen muchas veces compuestos que han demostrado ser beneficiosos para la salud. El jengibre, el ajo, el orégano, la canela, el romero y la cúrcuma han demostrado tener propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias y antioxidantes. Si bien su efecto no es el de un medicamento, agregarlos a nuestras comidas suma a nuestra dieta muchos de sus beneficios.

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